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viernes, 26 de agosto de 2016

Estiman que hay 21.000 personas sin empleo en Neuquén y Río Negro

El parate en la construcción, la crisis de la fruta y el petróleo impactan en las provincias.


La crisis del petróleo, la construcción y la fruta están dejando a miles de personas en todo Río Negro y Neuquén sin trabajo. Datos del Indec, la UOCRA y las Cámaras de la Fruta indican que entre ambas provincias hay alrededor de 21 mil personas desempleadas.

Según el último informe del Indec en el conglomerado Neuquén capital Plottier la cifra de desocupados llegó casi al 9% y alcanza a 12 mil personas. Pero este número no incluye a los 1500 operarios petroleros suspendidos que cobran magros sueldos y corren el riesgo de perder su vínculo con las empresas.

En Río Negro la cifra también es preocupante. Según la UOCRA entre Viedma, Roca y Bariloche, hay alrededor de 3.500 desempleados solo en el sector de la construcción. Pero a estos deben sumárseles unos 1500 trabajadores de la fruta que debieron irse de la zona o buscar nuevas formas de ingreso que no se corresponden con sus oficios. Fuentes de las Cámaras de la fruta le explicaron a Clarín que además hay 1200 familias -representan a otras 4000 mil personas cuando menos- semiempleadas que están pasando serias necesidades económicas en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén porque no pudieron vender su fruta o lo hicieron a precios por debajo de los 2 pesos por kilo. “Hay gente pasando hambre porque su trabajo tradicional ya no le provee sustento”, dice un dirigente de la industria.

En Bariloche la UOCRA estima que hay 1200 obreros desempleados a la espera de que el Gobierno provincial de Alberto Weretilneck concrete obras anunciadas en los últimos dos años por el Estado Nacional y la provincia. Se trata de la ampliación del hospital Ramón Carillo, el Campus de la Universidad Nacional de Río Negro, el teatro municipal y las ciclovías en los alrededores de la ciudad. La actividad se mantiene en la localidad únicamente gracias a la inversión del sector privado.

“De la provincia no hay nada y cuando hay a veces tardar un montón en pagar. No supimos más de los planes de viviendas. Nosotros con mi hermano y mi viejo estamos haciendo changas y trabajando en casas en los barrios pero hay muy poco trabajo”, le indica a este diario un obrero de la construcción que vive en el humilde barrio 2 de Abril junto a su madre y tres hermanos.

Desde la Cámara Empresarial, Industrial, Petrolera y Afines (Ceipa), de Neuquén, advierten que el escenario podría ser peor. La actividad petrolera bajó alrededor de un 40% en la Cuenta Neuquina y esto ha impulsado una sobrepoblación de operarios. En la cámara estiman que hay unos 10 mil puestos de trabajo en peligro si no aparecen en el corto plazo nuevas inversiones.


jueves, 25 de agosto de 2016

"Manzana libre de fracking", la estrategia publicitaria chilena que espanta en el Alto Valle

Sería la campaña que estarían planeando los empresarios trasandinos para conquistar el mercado local.


La manzanas chilenas van ganando cada vez más espacio en el mercado nacional. Según confirman fuentes de las cámaras de Río Negro y Neuquén ahora podrían comenzar a entrar con una denominación de origen que indicaría: “Manzana libre de fracking”. La estrategia publicitaria ya fue anticipada a algunos de los productores del Alto Valle y temen que una acción de marketing de este tipo resulte un golpe letal para su negocio. “Podría fin a nuestra manzana”, reconoce un productor de General Roca. “Etiquetar con eso sería jaque mate”, concluye el trader de una multinacional que opera en el Alto Valle.

En la región hay un fuerte debate en torno al uso del fraking en las chacras. El bajo precio de la fruta obligó a los chacareros a alquilar sus tierras a empresas de gas y petróleo en valores que rondan los 135 mil pesos por año. Una cifra que puede duplicar lo que saca un productor en 10 hectáreas cultivadas. En Europa y Oriente, donde abundan los sectores premium, los consumidores empiezan a rechazar la fruta cultivada en las cercanías de los pozos petroleros por miedo a su contaminación. En las chacras del Valle es común observar cigüeñas entre los frutales. En la última década el avance de la industria petrolera en zonas de producción se ha vuelto innegable. La senadora Magdalena Odarda (ARI), junto a organizaciones anti Fracking de Allen, General Roca y Cipolletti, denuncian el reemplazo de una matriz productiva por otra. “Los productores se encuentran solos, sin ayuda, padecen graves problemas económicos y están siendo olvidados”, dice Odarda.

Según la consultora Gabinete MAG en lo que va del 2016 ingresaron 700 mil kilos de manzanas trasandinas. Pero la tendencia continúa en ascenso por lo que se espera que de aquí a diciembre el total supere las dos toneladas. El mercado nacional es muy apetecido por los chilenos -por volumen y precio- quienes estarían diseñando campañas de alto impacto para imponer sus productos. “Fruta Libre de Fracking” y “Manzana Libre de Fracking”, serían las dos denominaciones de origen que traerían los cajones de 19 kilos, informan.

El precio mayorista de la caja de 19 kilos de manzana chilena cuesta 300 pesos. Es decir, 15,7 pesos el kilo. El mismo que se paga por el kilo nacional de calidad alta en el Mercado Central. Sin embargo, la industria chilena desde el 2001 hasta hoy, ha impulsado el cultivo de variedades destinadas a ofrecer un mayor impacto en las góndolas como las Jazz, Honeycrisp y SweeTang. Estas comienzan a ganarle terreno a las tradicionales galas que ocupan unas 13 mil hectáreas de las cerca de 40 mil que tienen en producción. Se las define como manzanas luminosas, de colores intensos y textura crocante que trasladan al consumidor una experiencia más “caramelo” que frutal.

“Nos ganan con el color, es una manzana linda de ver. Pero en sabores somos mejores, más dulces, nuestro sabor es más entero. Las manzanas chilenas son más agrias”, explica Sebastián Hernández, presidente de la Cámara de Productores de Allen, que estuvo el martes repartiendo fruta en Plaza de Mayo. “Son los mismos supermercados y hasta grandes empresas frutícolas las que están comprando en Chile”, detalla Hernández.

La Argentina tiene una superficie de cultivo de 60 mil hectáreas. Pero todavía se encuentra atada a variedades menos atractivas desde lo visual. “Chile tiene una aptitud edafoclimatica (suelo y clima) muy difícil de igualar en otras partes del mundo. El clima, cálido de día y frío de noche, hace que cualquier manzana adquiera mucho más fácilmente color. Es la cordillera la que provoca este fenómeno. En la Argentina las manzanas tienden a tener menos color pues se desarrollan en un desierto plano, que no tiene mucha diferencia térmica. Allí deben elegir variedades nuevas que coloreen fácilmente para seguir en el mercado”, explica un ejecutivo italiano.

En Chile el proceso de producción de manzana es completamente industrial y los “robots” y maquinarias de recolección predominan por sobre el trabajo hecho a mano. En el Alto Valle producir manzanas representa un estilo de vida. Unas 70 mil personas viven gracias a su cultivos. “He estado en Chile varias veces observando su desarrollo y es excelente. Pero su sistema no es como el nuestro. Bajaron sus costos laborales, su proceso es industrial, es muy distinto”, explica Edgardo Kristensen, productor de Cipolletti.

En la actualidad la Argentina produce unos 900 mil toneladas de manzana, contra el 1,3 millones de toneladas de Chile.

 
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